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El clima oceánico
de Bretaña
ofrece mayores ventajas
Generosamente calentadas
por la corriente del Gulf Stream,
las tierras de Bretaña gozan
de un clima templado excepcional
para el cultivo de patatas de siembra
(y desfavorable para enfermedades
como la sarna pulverulenta,
el pie negro, etc.).
Al no sufrir contrastes de temperatura
importantes, el crecimiento de las plantas
se beneficia de unas condiciones
de frescor ideales y de un suministro
regular de agua sin necesidad
de recurrir al riego.
Los frecuentes vientos marinos limitan
la proliferación de los pulgones
y de las enfermedades por virus.
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Cuando los problemas
sanitarios surgen fuera,
el aisiamiento geográfico
se convierte
en una fuerza decisiva
Apartada de los grandes cruces de Europa
del Norte, con sus riesgos de enfermedades,
la situación casi insular de Bretaña
la protege de las contaminaciones
exteriores : Bretaña, zona protegida
de la Rizomanía, está exenta
de Podredumbre Parda, Clavibacter, etc.

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Un aislamiento natural
de los campos de semillas
En Bretaña, zona ganadera
y de cultivo de hortalizas, los bosques,
la configuración de los campos
de reducidas dimensiones
y la baja densidad de producción,
permiten aislar eficazmente
los campos de semilla de los demás
cultivos de patatas…
Esta baza natural, asociada
a las estrictas normas de plantación,
constituye una fuerza decisiva
para aislar las semillas
de toda fuente de contaminación.
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